Realidades diversas 5

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PARECIDOS INCIERTOS, DESTINOS UNIDOS
CAPITULO 5

Illydia: Verdizul, despierta muchacha.
Noa: Ummhpf…
Illydia: Vamooos. –Le da unas palmaditas en la cara.
Noa: ¿Que ha pasado? ¿Qué me has hecho? –Confundida y mirando a su alrededor aun aturdida.
Illydia: Nada grave, solo te usaré como rehén temporalmente, luego podrás volver con quien quieras.
Noa: ¿Con que propósito o motivo?
Illydia: Um… Tampoco pasará nada si te lo cuento, además creo que así cooperaras más fácilmente con nosotros.
Noa: Eso dependerá de lo que me digas.
Illydia: Está bien.

Illydia le habló sobre las leyes de los Imperantes del Cielo, les había prohibido usar todo su poder psíquico, y si alguien infringía las normas era cruelmente castigado, además algunos de los soldados y comandantes tienen muy subido su actual cargo, abusan de los ciudadanos como quieren. También se les vigilaba constantemente y no podían ir en grupos de más de 3 personas para evitar altercados o revueltas, tampoco se les permitía relacionarse demasiado con los habitantes de ese mundo. Y como colofón, las explicaciones que les han dado, no son suficientes…

Noa: Entiendo, pero… ¿Qué pinto yo en todo esto?
Illydia: Según nuestras investigaciones, tú eres nuestra princesa, cuando vivíamos en aquel mundo, ahora que tus padres no están, tú por ley deberías ser reconocida y ascendida al trono. Si los altos cargos se enteran de que te tenemos retenida, no tienen más alternativa que escucharnos.
Noa: Hasta aquí todo muy lógico, pero tengo un mal presentimiento sobre todo esto… espero equivocarme.
Illydia: Si… también existe una posibilidad de fracaso total, pero cuento con que todo salga bien. Si ese Alvarien realmente te busca y es tu amigo, hará todo lo posible por que salgas sana y salva de esta comprometida situación.
Noa: Alvarien… confío en el, se que no me defraudaría.
Illydia: Esperemos que sea así.

Mientras en el casi extinto mundo de Noa…

Nyel: ¿Estás listo Servanth?
Servanth: Creo que no se me olvida nada… –Revisando mentalmente su equipamiento.
Nyel: Bueno, realizaré el críptico astral de teletransporte. Al no tener control sobre tu poder astral, tardará treinta minutos en sincronizarse la transmisión corporal interespacial, así que ponte cómodo.
Servanth: ¿Tanto? Pensaba que seria instantáneo.
Nyel: Lo seria, si, pero como he dicho, no tienes control sobre tu poder astral, con la consecuencia de que si no lo hiciera así, acabarías deforme, muerto o esparcido entre espacios. ¿No querrás que te pase eso? Yo desde luego, no –Le sonríe.
Servanth: No, claro… pero, entonces…
Nyel: Mientras esperamos, podemos hablar.
Ella ni corta ni perezosa, empezó la conversación.

Nyel: ¿Noa es tu primer amor?
Servanth: No… yo tenía mujer e hijos…
Nyel: ¿Y que pasó? ¿Murieron?
Servanth: ¡No! Nada tan drástico. Mi mujer me dejo, por que mi trabajo es peligroso y prefería una vida más tranquila. En cuanto a mis hijos, los voy a ver siempre que puedo, aunque hace ya 3 años que no les veo… emprendí esta aventura interespacial para cambiar mi vida, dejar atrás malos recuerdos…
Nyel: ¿No te preocupa que Noa pueda hacer lo mismo cuando todo este embrollo haya acabado?
Servanth: No… cuando esto acabe, yo dejaré mi titulo y me retiraré. ¿Y tú? ¿Qué pasó con tu pareja? Se que no has estado sola siempre…
Nyel: Veo que no se te escapa nada… No me agrada hablar de eso…
Servanth: Si no quieres, déjalo.
Nyel: No. Es solo que… pese al tiempo que ha pasado es duro asimilarlo. Mi historia tiene un poco de parecido con la tuya…

Rememorando los recuerdos de Nyel.

Él: Nyelia… pasas mucho tiempo ayudando a la gente.
Nyel: Lo se, pero deben aprender tantas cosas… Necesitan valorar las cosas que tienen y no anhelar más de lo ya obtenido.
Él: Eso no es algo que tú debas enseñar al universo, deben aprender por si mismos.
Nyel: Pero sufrirán más, seguirán luchando por nimiedades. Morirán inocentes y acabaran destruyéndose a ellos y a su propio mundo.
Él: Si eso es lo que tiene que suceder, sucederá, aunque tú les enseñes.
Nyel: Creo que puedo cambiar las cosas, no puedo dejar que les pase nada malo. Entiéndelo Seiranth. –Con una triste expresión.
Seiranth: Comprendo lo que quieres hacer, pero estas intentando realizar actos omniscientes, tu no eres una diosa, no puedes estar en todos los sitios y evitar todos y cada uno de los conflictos.
Nyel: Si puedo, tengo el poder y la sabiduría. Si no, ¿de que me sirve tanto conocimiento y poder?
Seiranth: ¿Estás valorando esas palabras con razonamiento? Tu altruismo y bondad te ha nublado la triste realidad del universo.
Nyel: Es posible, pero no puedo pararlo.
Seiranth: Debes dejarlos a un lado, tienes vivir para ti misma. Deja de dedicarles todo tu tiempo, me estás apartando de ti con tu actitud.
Nyel: Ya… pero no puedo…
Seiranth: Necesitas poner unos limites. ¿O les prefieres a todos ellos antes que a mi?
Nyel: ¡NO! Pero… si todos pueden ser felices gracias a mi ayuda…
Seiranth: ¿Tú ayuda? ¡Di más bien tu dedicación! Táchame de egoísta si quieres, pero cuando estamos juntos solo me prestas un mínimo de atención, el resto del tiempo es para tú universo ideal.
Nyel: Lo siento… solo quiero compartir mi felicidad y que los demás puedan serlo.
Seiranth: ¡Los demás…! ¡Los demás…! ¡¿Y tú y yo?! Nyelia, soy feliz contigo, pero si estas constantemente apartándome de ti, no se que te importa más, si ellos o yo. Si es así, creo que lo mejor seria alejarme de ti. Tu escoges, ¿nuestra felicidad o la de “tú” universo?
Nyel: Estás siendo muy drástico. Sabes que no puedo escoger…
Seiranth: Entonces lo haré yo por ti. ¡¡ADIOS!! –Se marcha educadamente.
Nyel: Lo siento… –Para si misma.

Al terminar, Servanth empieza a entender algunas cosas y le surgen pequeñas dudas que consultarle a Nyel.

Servanth: Nyel… ¿Qué fue de él entonces?
Nyel: Por mi culpa, ocurrió la peor de las desgracias. Se fue muy lejos, a un pequeño “trozo de tierra” llamado Orinya, solo existía un pequeño poblado y su cultura era muy arcana… intento adaptarse a aquel lugar y fue bien acogido, pero alguien de allí mismo no se sintió muy “cómodo” y comenzó un conflicto interno, él, intentando remediarlo, murió atravesado por una espada Sacta de gran poder. Su muerte dio fin al conflicto por diversas razones… Entonces comprendí lo que el me decía, me abrió los ojos. Así acabe viajando entre mundos y me perdí en uno de ellos, sin darme a conocer demasiado…
Servanth: Él se llamaba Seiranth… muy similar a mi nombre… ¿también me parezco a él?
Nyel aparta la mirada de Servanth y agacha un poco la cabeza.
Nyel: Si.
Servanth: Ahora comprendo un poco mejor tu actitud hacia mi.
Nyel: No, pero… no pienses mal… este… en fin, tú eres tú…
Servanth: Si, yo soy yo, ten eso siempre muy claro. –Le sonríe.

Nyel aparta en ese momento la mirada algo sonrojada, y justo en ese instante se telétransportan a su mundo.

Nyel: Ya estamos aquí –Intentando no mirar directamente a Servanth.
Servanth: Bien. Comencemos la operación de reunión.
Nyel: Vamos al poblado, no creo que tu tropa esté muy lejos.

Salen a la búsqueda de la tropa de Servanth, para reunirlos y viajar a Tirreria para rescatar a Noa.
Mientras en Tirreria…

Illydia: Reunid a toda la población, es hora de que nos escuchen. Tú Noa vendrás conmigo para presentarte en sociedad y que te reconozcan como Noemí la princesa de Hispania, la Sagrada Tierra Real.
Noa: ¿Como me reconocerán?
Illydia: Tu colgante no es solo un difuminador de auras, es también el autentico sello y marca de la Sagrada Familia Illuminary de Hispania.
Noa: Sabes mucho de mi… ¿Quién eres en realidad?
Illydia: Todo a su tiempo muchacha. –Hace una mueca sonriente.

Todos estaban haciendo los preparativos para presentar a Noa, montaron un gran escenario, corrieron la voz para que se presentaran todas las autoridades, pusieron aurovisionadores para retransmitir el comunicado a todos los habitantes de aquel mundo, no solo para si mismos, si no para todos.
Esto a Alvarien le pillo de sorpresa mientras reunía a su grupo de mayor confianza y tuvo que acelerar la reunión y formación de rescate, impacientándose porque Servanth aun no le había avisado. Este que aun no había encontrado a su tropa, se lo tomaba con relativa calma, ya que no sabia tampoco que estaba pasando en la otra punta del universo. Caminando hacia el poblado…

Servanth: Este planeta es realmente asombroso, cuando llegamos nos sorprendimos bastante y aun sigo anonadado.
Nyel: La civilización de este territorio es muy avanzada, usan energías potencialmente renovables que no dañan el ecosistema, también están bien protegidos contra catástrofes antinaturales, como puedan ser posibles colisiones planetarias o lluvia basurespacial de gran densidad. Lo que llaman vulgarmente “meteoritos gigantes”. Es casi una utopia, pero aun les falta crecer más. –Con un gesto apacible y calido.
Servanth: Sin duda… es una utopia. No me creo que algo así exista.
Nyel: Es muy difícil que se alcance este nivel de civilización. La mayoría de las especies del universo tienden a luchar por territorios, comidas, otras especies, objetos, poder, conocimientos… Considerar un nivel así, es bastante sectario, ya que se deben regir a ciertas normas y limites, aun con todo su conocimiento, lo deben interpretar y mejorar con razonamiento de acuerdo a sus limites, el “poder” con el que lo usan, sin dañar a otros seres vivos. Una responsabilidad enormísima con la que carga cada uno de los habitantes de aquí. Si alguna vez se rompiera alguna de esas normas, esta utopia, pasaría a ser una catástrofe.
Servanth: Entonces no vives aquí por que te perdiste “sin querer”. Has estado vigilando una posible zona crítica de catástrofe, para evitarla si llegará el caso.
Nyel: Me has pillado. –Saca la lengua burlona.
Servanth: Pensaba que Seiranth te abrió los ojos y actuabas de forma distinta.
Nyel: Si, es cierto que me abrió los ojos, pero no estoy aquí para evitar su catástrofe, si no más bien la de todo un universo, esta civilización tiene un conocimiento tan grande como el de la mía, con la diferencia de que ellos están doctrinados, en el momento en que uno de ellos difiera y se haga con seguidores, pueden cambiar ese conocimiento vital, en uno mortífero.
Servanth: Y… ¿crees que tu sola tienes suficiente poder como para detener una catástrofe de tal magnitud?
Nyel: Hasta donde yo se, si. No podría evitar la desaparición de su territorio, pero si el de los demás. Según Seiranth, si ellos quieren destruirse, lo harán con o sin mi ayuda, hasta ese punto, le sigo, pero no se pueden involucrar territorios ajenos a este.
Servanth: Así que sigues actuando como una diosa, atajando ciertas reglas, en base a tu criterio, que solo tú conoces.
Nyel: Visto así… supongo que si.
Servanth: … Mi silencio ya te dice lo que pienso.
Nyel: Si, como él… pero siendo tú… –Cabizbaja.
Servanth: Yo no puedo ayudarte a comprender ciertas cosas, pero al final acabarás aprendiendo que tu también cometes errores y que ni la más grande de las sabidurías, esta exenta de equivocaciones.
Nyel: Nunca he dicho que sea perfecta…
Servanth: Mira ya hemos llegado al poblado. –Cambiando ligeramente de conversación.

Al llegar Servanth se asombra muchísimo, pues más que un poblado parece toda una civilización en pleno apogeo, una metrópolis enorme y tan futurista para él, que era toda una avalancha de sensaciones insuperables.

Servanth: Esto no es un poblado, ¡es una ciudad Nyel!
Nyel: Oh, bueno… ya sabes mi manera de “medir” las cosas, jeje. –Picarescamente.
Servanth: Pero en este lugar tan grande, ¿como les encontraremos? Nos llevará mucho tiempo.
Nyel: No te preocupes, al ser “extranjeros” de otro mundo, serán la sensación de la “ciudad”, estarán rodeados de muchedumbre probablemente. No suelen venir especies de otros mundos a visitarles, cuando me conocieron a mí, casi me trataron de diosa. Ups… –Con un gesto de “mejor olvida eso ultimo”.
Servanth: Ya veo… entonces casi debería pasar desapercibido. ¿No seria mejor disfrazarnos?
Nyel: No, si nos rodea la gente, los tuyos también te verán… supongo. Creo que será más fácil encontrarnos si se monta un pequeño espectáculo, jiji. –Sonrisa entre picara y maliciosa.

Nyel empieza a saludar a gente que conocía y al ver con ella a Servanth, todos se sorprendían. Así se fue aglomerando una pequeña multitud alrededor de ellos.

Ciudadana 1: Nyali, ¿es ese tu nuevo novio? ¿De donde te lo has traído? Es muy guapo.
Nyel: No… es… –Sin darle tiempo a responder.
Ciudadano 1: Nyali… que callado te lo tenias, y yo pensando que tendría una oportunidad de salir contigo… pero no importa, espero que seas muy feliz –Sonriente a la par que decepcionado.
Ciudadana 2: ¿Vas a hacer nuestro ritual de ceremonias, para celebrar la unión?
Nyel: No, no… si yo no… –Siguen sin darle tregua a responder.
Ciudadana 3: Si, ¡venga! ¿Cuándo pensáis celebrar vuestra unión? ¿Podremos asistir?

Y así un aluvión de preguntas para ella y Servanth sintiéndose un poco ignorado, aunque no le importaba demasiado, pues no tenia mucho que decir, salvo negar todas las afirmaciones sobre él y Nyel. Hasta que esta, cansada de no poder responder, cambia su mirada y usa una pequeña “chispita” de su poder, para hacer callar a las masas.

Nyel: Ejem… perdonad mi cambio de actitud, pero no me dejabais responder.
Ciudadanos: No importa Nyeli, ¡eres la mejor! ¡Habla, te escuchamos!
Nyel: En primer lugar, él no es mi pareja, novio o como queráis llamarlo. Se llama Servanth y estamos aquí en busca de sus amigos, que seguramente habréis visto por aquí.
Ciudadanos: Chismorreando entre ellos.
Ciudadana 4: Si, creo que los vi, no están muy lejos de aquí, eran unos 10 u 11 muchachos ¿no?
Servanth: Si. –Contesta un poco extrañado.
Nyel: ¿Qué pasa Servanth? –Susurrándole.
Servanth: Son 10, 11 si me cuentan a mi, pero… yo no he estado con ellos en ese tiempo… ¿habrá alguien más con ellos? –Susurrando.
Nyel: No te preocupes, seguramente se ha equivocado al contar.
Ciudadano 2: ¡Ah! Recuerdo haberlos visto camino de Eriethy. Eran 11 si.
Servanth: Ves… alguien les acompaña. –Susurrando.
Nyel: Seria acompañando a alguien hasta Eriethy.
Servanth: Esto me empieza a dar mala espina, vayamos a por ellos.
Nyel: Gracias a todos por vuestra ayuda, debemos ir enseguida con ellos, ya volveré otro día a visitaros.
Ciudadanos: Cuando quieras, sabes que eres todo un ejemplo a seguir Nyeli.
Servanth: Yo también os lo agradezco, pero tenemos prisa. ¡Hasta otra!
Ciudadanos: Cuida de nuestra Nyeli y cuídate tu también. ¡Hasta la vista!

Servanth y Nyel van corriendo hacia la salida de la metrópolis, salida al camino que lleva a Eriethy.

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Publicado en: Realidades diversas

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